Capítulo 9: Nosotras tampoco estábamos preparadas

Elena Rubio: elenirc

Foto: Elena Rubio Mascotes de colors

La llegada de Perrins nos afectó mucho como pareja.


Los nervios de las dos salieron a flote. Fue complicado adaptarnos al peque… sin saber lo que realmente tenía.

Ladraba sin parar, no nos dejaba tranquilas.
Elena lo pasaba especialmente mal: él la montaba todo el rato, y eso era muy angustiante.

En ese momento nos dimos cuenta de que, como pareja, no estábamos preparadas para tener un perro.
Y mucho menos un perro que ya venía con dificultades.

Cuando empecé a trabajar fuera de casa fue aún más difícil.
Elena se quedaba con él, y ella trabaja desde casa.
La situación se volvió muy tensa.

La educadora nos recomendó probar con una jaula.
Fuimos corriendo a buscarla.
Pero para Elena era horrible tener eso en casa… una jaula, como si fuera una cárcel.

Y encima, nos decían:


“Cogedlo poco. Ya tiene ansiedad por hiperapego. Si lo cogéis mucho, será peor.”

Y claro… imagina que te dicen eso, cuando lo único que quieres es abrazarlo para calmarlo, o calmarte tú.

Especialista en acompañamiento en el duelo en Mollet del Vallès, Barcelona