Mercè Pla
Capítulo 6: El inicio que no esperábamos

Foto: Elena Rubio Mascotes de colors
Por fin llegó el día de ir a buscar a Perrins. Fuimos con mi hermana… y era todo una ilusión.
En el coche, pobrecito, no paraba de llorar. Dijimos: “Madre mía, ¡este va a ser un llorón!”
Al llegar a casa, lo primero que hizo Elena fue abrir el balcón para recoger la ropa. Yo dejé a Perrins en el suelo y... madre mía: fue directo al balcón y a los barrotes que —si os acordáis— no protegimos. Lo cogí por la patita justo a tiempo... ¡casi se nos cae nada más llegar!
Ese fue el primer aviso de lo que vendría.
Su etapa de cachorro fue durísima.
No jugaba casi, se meaba y cagaba donde quería, no quiso adaptarse a hacer sus cosas en su sitio.
Tenía un lloro y un ladrido muy agudos, algo que no era normal. No paraba de montar a Elena.
Las noches también fueron difíciles. Le hicimos un parque pequeñito para dormir, le dimos cariño, lo acompañamos… pero no había manera.
Ni dentro ni fuera. Ni jugando ni en calma.
En ocasiones parecía que lo hubieran pegado antes.