capitulo 7: ¿Y si no me escucha… porque no puede?

Elena Rubio: elenirc

Foto: Elena Rubio Mascotes de colors

Decidimos buscar ayuda y empezamos a trabajar con una educadora.
Era todo complicado… Yo veía que era un perro que hacía todo lo que le decías, pero solo si te veía.
Si le hablabas de espaldas, no reaccionaba.

Dejarlo solo también era difícil.
Montaba un buen lío, ladraba muy fuerte, con un tono muy agudo… y no paraba.

Nos aconsejaron probar con una jaula. Lo intentamos.
Hicimos todo lo posible para que se adaptara, con calma y refuerzo positivo, pero no hubo manera.

En la calle, de momento todo bien.
Lo sacábamos mucho con otros perros y procurábamos que se adaptara a grandes y pequeños.
Trabajábamos la llamada y… ahí me di cuenta:
Si me ponía de rodillas, venía directo.
Pero si no, no entendía nada.

Empecé a dudar.
¿Y si es sordo?
¿Y si no me escucha… porque no puede?

La educadora me decía que no, que era un cachorro, que el nombre es difícil al principio, que tuviera paciencia…
Pero algo dentro de mí me decía:
“Creo que es sordo.”

Especialista en acompañamiento en el duelo en Mollet del Vallès, Barcelona