Mercè Pla
Queridísima yo misma
En el día de hoy tengo muchas cosas que decirte.
Hoy cumplimos tú y yo —que somos la misma— 50 añitos.
Madre mía... ¡50 ya!
Te miro, y me invaden muchas emociones mezcladas:
amor, orgullo, asombro, miedo, pena, sonrisas, lágrimas...
todo lo que hemos vivido juntas.
La verdad es que solo nosotras sabemos lo que hemos pasado.
Me has sostenido tanto…
Me he caído, y tú me has ayudado a levantarme más veces de las que nadie podría imaginar.
Aún nos queda mucho por crecer.
Y sí, en muchas ocasiones nos sentimos vulnerables o con miedo.
Pero entonces te hablo, entro en mi interior, te encuentro,
y tú me sonríes…
y me das seguridad.
Cada vez un poco más.
En estos 50 años hemos vivido tantas cosas...
Y hemos aprendido de cada una:
de lo más bonito,
y de lo más difícil de sostener.
Hoy estamos felices con la familia de dos que tenemos:
Elena y Perrins.
Así que, solo puedo darte las gracias por ser tú misma en todo momento.

Foto: Elena Rubio Boudoir de Llum
No sé qué vendrá con este número 50…
Pero confío en ti más que nunca.
Así que venga, entre las dos podemos.
Porque tú y yo…
somos la misma.
Solo necesitamos espacio en el día a día para entrar hacia dentro
y encontrarnos.